martes, 4 de marzo de 2014

Carta a una Semilla



4 de marzo de 2014

Para una Semilla;
       Hola querida Semilla. Hoy más que nunca decidí escribirte para que leas lo que opino de ti. Quiero decirte tantas cosas, que no sé, si esta página será lo suficiente. ¿Por dónde empiezo? Creo que por decir: ¡Gracias! Te digo gracias, por ser mi mejor amiga, mi hermana, mi vecina, mi maestra; en fin, por ser muchas cosas para mí.
      Nunca aprendí lo importante que puedes ser, hasta hoy. Descubrí que no es necesario que des frutos, si tienes la capacidad para cuidar frutos de otras semillas. Eso solo lo hacen las grandes semillas, es más, eso solo lo hace una semilla. ¿Qué puedes brindarle a quién de ti busca? Mucho más que sombra y protección, puedes darle las fuerzas para salir adelante. Ves, ya voy resaltando tus virtudes, todo lo bello que tienes y lo que puedo ver de ti. Todo esto lo sé, no porque me lo contaron, si no porque lo viví contigo.
      ¿Una semilla puede aguantar un huracán? Pues mira, tú me enseñaste que sí. Que puede aguantar no solo un huracán, sino que puede aguantar; tres huracanes, una tormenta eléctrica y que aun así sigues velando por quienes dependen de ti. También observé, como muchas veces confiabas demasiado y se te olvidaba que el huracán tenía un tiempo de “calma”, ahí me asustaba y llegué a pensar que no podrías sobre pasar ese momento. Pero no, tú como fiera, sacabas tus garras y me enseñabas a que luchando se obtiene mucho y que había que ser fuerte. Eso si me sorprendía lo suficiente, como para poder sacar de mí, lagrimas de emoción al ver como algo “frágil” luchaba sin cansar. Mas que semilla, eres una guerrera en esta vida.
     Hoy, Semilla de doble vida. Semilla de grandes raíces y delicada figura. A ti, quien muchas veces, quizás, alguien trató de maltratar. Sin embargo, bien te cubriste para que nadie viera tu llanto. Tú que decides perfumar mi jardín, con tu alegría y picardía. Por ser semilla, por dar vida, por enseñar y por cuidar, por proteger y mantener a tus hijos siempre bien, por ser mujer. Porque eres amiga, tía, hermana, vecina, prima, abuela, etc. A ti semilla de esta Tierra, por ser creadora de vida, te digo: ¡Felicidades en tu mes! Felicidades, en el mes internacional de la mujer.


Con orgullo,
Tú Fruto.