miércoles, 9 de octubre de 2024

Carta Para Ti: Parte I

 

4 de octubre del 2024


Estimado Tú, 

¡Espero que estés bien! Y lo estás, aunque digas que no. Sabes algo, hoy tome este espacio para escribirte. Yo sé que ya eso no se hace pero, camino a subir al tercer piso, necesitamos recapitular y que veas de todo lo que has sido capaz de hacer. Prometo que seré lo más dulce posible, pues sé que no te gusta leer de ti. Piensa que si alguien lee esta carta, conocerá más sobre quién eres. ¿Empezamos? 

Quiero tocar el punto que más te ha dolido, aceptarte. Estuve muy de cerca en tu niñez, y aunque actuabas como si no te doliera, sé cuanto te dolió vivir dentro de un "Tienes que actuar como hombre". ¡Está cabrón! Te vi crecer dentro de un circulo del machismo y la presión de "¡Eres el mayor! Tienes que dar el ejemplo" y claro, no es tu culpa. El desconocimiento, el miedo y el amor por tus hermanos te quitó parte de tu vida. Sé muy bien cuánto deseaste modelar y te quedaste callado porque "¡Esos no son cosas de hombres". De hecho, recuerdo verte bregando con pelos y blowers para copiar a Titi, pero tenías que coger un destornillador de estría o uno de paleta porque "No saben hacer nada de lo que hacen los hombres". Estuve tan cerca de ti en todos y muchos otros momentos, que vi cuando te escondiste en un closet en el Head Star vestido de mujer porque no había ropa de hombre, aunque tú lo que querías era vestirte de mujer. Por eso tuviste un Tonka, ¡eso sí es de hombres!

¿Te acuerdas de esas palabras? ¡Sé que sí! Estoy consciente de todo el daño que le hicieron a aquel niño inocente. Yo creo que tú te acuerdas, porque es algo que aún haces, ¿te acuerdas cuando veías los concursos de belleza? ¡Obvio! Lo fuiste soltando porque "Los hombres la ven solo en traje de baño, lo demás es para las mujeres". ¡Ves cómo te acuerdas! 

Sé todo lo que callaste, todo por lo más que has amado y que amas; tus hermanos y tu hermana. 

Fuiste creciendo, y aunque aún tenías esas frases que te iban haciendo daño y matándote por dentro. Sin embargo, tenías muchos brazos abiertos. Algunos brazos de ángeles que te veían y ya sabían quién tú eras, aún cuando lo negaras y dijeras que te gustaba "Fulanita". ¡Cabrón! Hablemos de eso. Según tú, te gustaron más nenas que Bad Bunny en su canción de Titi Me Preguntó. ¡So Pendejo! Me río contigo ahora, pero recuerdo que "siempre tienes que tener dos; una para ti y otra para mí". ¡No te culpo! 

Demos un poco de Forward al tema y hablemos de ti más grandecito. Cuando ibas creciendo y eras "el orgullo de Don Andrés, por ser varón" y comenzaste a chocar. Sí, a chocar con lo que querías ver, las canciones que querías escuchar y la presión incrementaba porque "¡Tienes que dar ejemplo! ¿Qué van a decir?" ¡Fíjate! Hubieran comentado, total, que no saliste educado, respetuoso y buen ser humano. Digo, al menos se te han dicho y, aunque se te haga difícil oír, tienes que aceptar que es una realidad. 

No sé quiero seguir escribiéndote pero, no sé si tendrás el tiempo de leerme. Aquí te mencioné solo unas frases qué, ahora que eres "un hombrecito hecho y derecho" no tienes que tenerlas presentes. Después hablamos de todo lo que dejaste de hacer por mantener una imagen y respetar, aún cuando no faltabas el respeto. Después hablamos, mientras, reflexiona sobre quién fuiste, a Luis Angel que dejas en el segundo piso y ve tras el Luis Angel que debe vivir de aquí en adelante. 

Te respeto, te abrazo y deseo que seas libre. 


Con mucho amor e ilusión, 

Luis Angel Sánchez Sánchez, el Luis que dañaron y puedes hacer crecer. 

lunes, 6 de julio de 2020

Sé falda

En una de mis redes sociales tengo a una caballero que es luz, arte e historia. ¡Todo en uno! Miren que es difícil conseguir alguien así, pero nada más de ver las fotos que publica, es ir a un museo. Si no escribió nada al publicarla, tú puedes crearle la historia a la foto. Inclusive, hasta puedes ponerle música. No se crean que a la música que me refiero es a la que se bebe con cerveza, sino la que se acompaña con vino mientras aprovechas una noche de estrellas o bajo la luna y nubes. ¿Y qué pito toca la falda? ¡Ahora les digo!

Las faldas, excepto las de tela de "jeans" o mahón y las de corte oficina, por lo regular suelen ser sueltas. Si es largas bailan al dar pasos, si es corta enseña. Si tiene bolsillos aguanta y sino te las tienes que arreglar si quieres guardar algo. Ahora, quiero que seas una falda que baila. No importa el color que quieras escoger, el tipo de música, el estilo, pero SÉ FALDA.

¿Sabes porque te digo que seas falda? Porque ya hay un ser que nos sujeta; sea el Cosmo, Dios, Zeus, Agueybana, Yukiyu, Changó, Atabey, alguien...en quien usted crea. Entonces imagínate ser un mahón. Todo rígido, caluroso, con un diseño bobo o con rotos. ¡No está mal si quieres serlo! Pero como que no sé, es bastante común y es bien raro que un mahón solo diga algo. 

Ahora, la falda... Já! La falda...

Vuela cuando la mujer camina, como tú te sientes cuando confías en quien eres; la falda se alza cuando el viento le da aunque no camine. ¡Ahí es que se luce! Cuando la golpea el aire y ella se alza; así como cuando te sorprenden y te sonrojas. Cuando llueve y se moja, la falda no baila mucho, pero sigue meneándose, así como tú lo haces pese a las circunstancias de la vida. Además, la falda no va con todo tipo de camisa, así como tú no vas con todo tipo de seres. 

¿De verdad no entiendes por qué debes ser falda? Simple. Sé libre, ten emoción; sé la falda que hace de los pasos la excusa perfecta para bailar, pero que no deja que un mal día (la lluvia) la cohíba de seguir moviéndose. 

¿Qué punto toca el muchacho de una de mis redes? ¡Que así se proyecta! Con libertad, danza propia aunque no haga viento, movimiento propio para veas que está. ¡Eso importa y así debe ser! Aún en una multitud, su brillo, historia y arte hacen que ese ser resalte. 

¡Haz lo mismo! Confía en ti, paséate en la vida dejándote ver y no permitas que un mal rato te aguante. 

domingo, 17 de mayo de 2020

A nuestra conveniencia

Hoy, 17 de mayo, la Comunidad LGBTTIQ+ se alza en un llamado a no homofobia, transfobia, y bifobia. Sin embargo, hay asuntos que no quedan claro. Aunque, si lo ponemos en perspectiva, lo hacemos cuando nos conviene. Lo hacemos en un solo día y no cuando se debe. Hoy gritamos cero fobia a nuestra comunidad y en junio gritamos que estamos orgullosos. Pero, ¿qué pasa cuando nos atacamos entre nosotros? Ahí no se hace el llamado a respeto y tolerancia. 

Demás está decirle que he visto el llamado de cero tolerancia que vienen de portavoces de la comunidad que lo único que hacen es politizar nuestros asuntos, adelantar causas personales y llorar. Sin olvidar que muchas veces nos dejan en ridículo.  

A mí me enseñaron que el respeto se empieza en la casa. Yo que trato de ser justo conmigo, antes que con ustedes, me cuesta mucho ser parte del día de no a las fobias dentro del la comunidad si existe una guerra Iraq vs EE.UU dentro de la comunidad. Entre las transformistas por los concursos; entre los homosexuales porque aquel se tiró a mi ex (lo cual es muy alta la probabilidad), entre los bisexuales porque el hombre con el que estuvo lo sacó a la luz y le jodio la familia, y las lesbianas me imagino que tendrán sus situaciones así cómo los deben tener los transgéneros, transexuales, intersexuales y queers. Entonces, mi pregunta es solo una, ¿para qué pedir respeto (que es el llamado que se hace con el NO HOMOFOBIA, TRANSFOBIA y BIFOBIA) si por dentro somos iguales? El llamado debe ser a una inclusión. Inclusión sin letras. 

Junto a mis compañeros de trabajo, yo me relajo el que hay tantas letras que yo ni sé a que pertenezco y que inventaré una solo para mí. ¡Lo cual es cierto! Sin embargo, el chiste va bien hasta que diga que soy maricón y ahí se acabo el chiste porque mi jefa se enoja. No se enoja por quien soy, se enoja porque maricón es una palabra fea y yo soy homosexual. Ahora, con mi grupo de amigos (que son los papás de los equipos de pelota) soy un maricón y soy su maricón favorito. Ambos están bien, desde mi punto de vista, no porque sea homosexual o maricón, sino porque ambos son inclusivo sin importarles que yo lleve a mi cama. ¡Eso es lo que debemos pedir! Ah...y cuando le hablo de los padres, le hablo de familia; hombres y mujeres que yo abrazo y beso, salgo a beber y los respeto antes que cualquier cosa, al igual que sus hijos. 

Yo haría lo mismo, pediría cero fobia a la comunidad LGBTTIQ+, si no fuera porque nos tiramos entre nosotros. Es por eso que uso mi criterio para pedirte respeto a ti miembro de una comunidad dividida en siglas. Fíjate, si eres más objetivo, te darás cuenta que son más quienes nos apoyan, que quienes nos tiran. A través de los años, hemos enterrado a varios de los nuestros y ahí nos quedamos compungidos, pero luego se nos pasa. Algo que debiéramos hacer un día como hoy, es crear campañas de aceptación, para cuando mañana los hijos e hijas digan que se identifican con equis cosa, los padres sepan que ni con terapias, ni con clases de religión, ni sacándolos de sus casa dejarán de ser quienes son.  

De hecho, te invito a recordar los cierres de campaña de los partidos políticos, cómo hay personas del colectivo apoyando partidos que aplastan quienes somos y otros que son meramente oportunistas. ¿Hoy pedimos respeto por lo que también apoyaron los nuestros? ¡Ves, no tiene lógica! 

A nuestra conveniencia apoyamos, a nuestra conveniencia gritamos igualdad. Lector, no te pido que te unas al día de hoy, amaré tú respeto antes que todo y el apoyo a próximas generaciones. Respeto y amor, y el diario vivir será mejor. 

¡No se molesten! Igual los seguiré queriendo. 

lunes, 11 de mayo de 2020

¡Qué bueno!

"¡Qué bueno! Eso era una porquería", "No hay nada productivo", "Total, era una mierda"; esto es sólo una de las simples frases que usamos cuando cierra un lugar o sacan del aire un programa de televisión, cuando se acaba el trabajo para alguien. ¡Acepto que yo lo digo! Así que no me voy a cantar de santo ni nada de eso, pero reconozco que las palabras golpean  y más cuando rebotan. 

Ayer, todo Puerto Rico, se enteró de la cancelación del programa de farándula Dando Candela. Ahora piden la cabeza del programa Lo Sé Todo. Hay ingenuos que piensan que esto es gracias a "La Comay" y que es la número uno en el horario que está. Les trataría de explicar, pero estas letras no tienen que ver con eso, estas letras tienen que ver sobre el alegrarnos de cuando alguien se queda sin trabajo. ¡No defenderé programas!

Traigo la cancelación del programa porque dentro de lo que leí estaba el "Qué bueno xq eso era un polqueria y no sirve" (así estaba escrito). Puede ser una "polqueria" para usted porque el programa no apelaba a su persona como consumidor. ((Todo producto apela a un mercado, por eso existen los tintes (la peli negra quiere ser rubia y la rubia brunette) eso es Mercadeo 101.)). Sin embargo, hay un público al que apelaba el programa y sufre el que ya no vayan al aire. Lo mismo pasa cuando cierra un negocio; el dueño se afecta y le sigue el empleado, por último el consumidor que aunque rápido busca opciones, recuerda las buenas experiencias del lugar que cierra.  

Si vamos a un lugar y no nos gustas "es una mierda", si leemos un periódico que no va con nuestro pensar "es una prensa amarillista", una tienda con precios altos "se creen que uno es rico", etc. Automáticamente le ponemos una marca gigantesca y evitamos auspiciar eso que no nos gusta. Una vez nos enteramos que han fracaso y que ya llegan al final de su existencia se alegran -para ser justo me incluyo- nos alegramos. Ahora, esto tiene un efecto rebote. Nos alegramos del mal ajeno, del cierre de algo; se nos olvida que son familias que comienzan a tambalear, personas que rostros vemos y situaciones desconocemos. 

Cuando se trata de los medios de comunicación, y es el campo que quiero resaltar, muchos celebran  las cancelaciones de programas, cierres de periódicos, entre otras cosas, por distintos motivos. Sin embargo, se les olvida que también se cierra una oportunidad para quienes estudian o aspiran a ser comunicadores. Cuando yo comencé a estudiar producción y mercadeo para la radio, me acuerdo que oí en más de una ocasión "la radio va a morir" y tiempo después se hablaba de la compra de lo que era Alfa Rock (que en paz descansen). Al tiempo se fueron de las ondas radiales y hoy día creo que se oye por internet. Ahí dije "¡Coño de aquí a lo que me gradúo usaré el diploma para que coja polvo". Quienes estudiábamos comunicación veíamos la industria destruirse; también fue el despido masivo a reporteros en Univision. Si hay una realidad en esa industria es que no todos los programas son para todo el público. Cuando dicen "qué bueno que los sacaron de la radio" usted desconoce que hay quienes aspiran a trabajar junto a quien sacan. Hay voluntad para trabajar para el periódico que usted llama "amarillista" (aunque ni siquiera sepa lo que eso significa) y que se creé que todas las agencias de publicidad son KOI y les pertenece a los del "Chat de Telegram". ¡Pues no es así! Se nos olvida olvida que mientras nos alegramos de un programa que sale del aire, hay cientos de jóvenes que aspiran a trabajar ahí y se frustran.

Este ejemplo de la industria de la comunicación, es lo mismo que pasa cuando decimos "que bueno que cerró". Lo que no nos gusta no lo tenemos que auspiciar, pero no por eso desearle el mal. Imagínese lo siguiente: usted es maestro/a y su escuela va a ser cerrada para convertirla en una "charter" y sabe que lo van a despedir aunque sea un excelente profesional. ¿La razón de su despido? No creen en el sistema que usa para dar clase por equis razón. ¡Yo me alegraría! Usted se alegra de que se reduzcan mis posibilidades. ¡Qué malo, verdad!

Muchas veces nos expresamos sin ver quienes nos rodean, sin saber qué deseos tiene quien está a mi lado en silencio. No debemos alegrarnos de un proyecto que llega a su fin. Hoy puedes alegrarte o expresar a favor de un cierre, pero se te olvida que mañana pudiera pasarte a ti. Cuando se trata de negocios y trabajos los futuros son inciertos, pero no los desprestigies. No sabes a que soñador de ser doctor le acabas de decir "los doctores se mueren del hambre y mira como en la pandemia no importan", tampoco sabes frente a que niño le dijiste "sueña algo real que ser deportista es difícil" cuando usted apenas puede cargar su panza la cual es tan grande como su negatividad.  

Antes de cruzar la carretera, mira para ambos lados. Antes de expresar felicidad por algo que es negativo para otros, mejor dilo en tu mente. Hay gente que aspira a ser mucho más que un simple ser que solo se queja por todo. ¡Piénsalo!

miércoles, 25 de marzo de 2020

Aplaude

Anoche, Puerto Rico aplaudió en señal de gratitud, así como ya han aplaudido en muchos países. Es cierto, aplaudir hoy día esta cañón. Persiste el miedo y no se puede celebrar. Sin embargo, ciertamente hay que aplaudirles a quienes se exponen a contraer el famoso COVID-19 por ir a trabajar. 

España lo hizo, Argentina también y anoche nos unimos a esa muestra de gratitud, aplaudimos los Boricuas. Al momento le hemos devuelto a Italia un hijo suyo en vida y las cenizas de una dama que perdió la batalla ante el coronavirus. Fueron los nuestros los que lucharon junto a un octogenario contra este enemigo inviable. Y aún dicen que es una estupidez aplaudirles porque “solo hacen su trabajo”. 

¡Venga! Así como el policía brinda seguridad, el enfermero cuida, la maestra enseña y el pizzero hace pizza, todos son importantes. Pero hoy no, hoy no importan. ¡Importan siempre! Ahora, dígame que cuando le dicen (me usaré de ejemplo) “Luis gracias por dar la milla extra” o le dicen “Vi que hiciste x o y cosa. Gracias por eso”, dígame que no se siente bien. ¡Inclusive! uno se siente hasta grande, aunque se salvó de estar en el car seat por una pulgada. Lo mismo sienten ellos cuando les aplaudimos. 

Si usted me pregunta, ¿a quién le aplaudo? Pues mira, comienzo por decirte que le aplaudo a un pizzero que cumple con sus turnos, se expone y pone en riesgo a su familia de contraer el coronavirus por contar de tener dinero para los suyos. que se arriesga por contar de que tú comas. Inclusive, para que coma el policía que deja a su familia para detener a irresponsables que andan en la calle incumpliendo con la ley y con el toque de queda. Exponiéndose cada vez que está trabajando; ahora se expone a riesgos que van desde un tiro, hasta el coronavirus. Si, también aplaudo al policía. 

Aplaudo a la de recursos humanos que está embarazada y deja a su hija en su casa para ella irse a trabajar. Sí, a trabajar en una empresa que se dedica a la salud. ¡Claro! Aplaudo a la farmacéutica que tiene tres hijos y es madre soltera. A la chica que me atiende en la gasolinera que voy y que su esposo  trabaja en haciendo equipos médicos. ¡Diantre! Esa gente. Los que hacen sueros, los que hacen respiraderos, a ustedes que son parte de esta batalla, el mundo les aplaude. 

No solo se aplaude al doctor, que es muy probable que tenga su vida hecha, pero que se quiebra porque sabe que no hay cura certera para este enemigo. A los doctores que les toca elegir entre conectar una persona de treinta vs una de ochenta, el mundo les agradece sus esfuerzo y se los dice aplaudiendo. ¿Saben a quién más se les aplaude? A los enfermeros y enfermeras. ¡A ellos también! A esos, que en el caso de los del sur de Puerto Rico, no han dejado temblar. Te aplaudo. Te aplaudo porque sé que perdiste tu casa y tu trabajo, vuelves a trabajar y sin repasar nada, te toca un nuevo campo de guerra. Son importantes. 

Mi aplauso no es solo para el salubrista. Mi aplauso también es para el que está detrás de todo este andamiaje. Si lo analizamos, los doctores, enfermeros y pacientes son los actores y quienes trabajan en la gasolinera, industria de la comida y otras áreas, son los tramoyistas, maquillistas, etc. En fin, nadie hace nada solo y por eso yo aplaudí. Les aplaudiré siempre porque todos somos importantes en esta guerra no importa nuestro oficio, inclusive si estás en tu casa. ¡Te aplaudo por cuidarte y cuidar los tuyos! 

¿Qué mensaje tiene mi aplauso? Mi aplauso lleva el mensaje de fuerza, vamos para adelante y que voy a ti. Aunque no te conozca, voy a ti por ser parte de esta guerra. El mundo en general les aplaude diciéndoles “¡Gracias! Gracias por ser grandes”. #EsteVirusLoParamosUnidos



jueves, 19 de marzo de 2020

Carta para ti

**Luego de mucho tiempo, hoy (20 de marzo del 2020) he decido escribir con una razón, dedicarte una carta.**

Hace unos días te oí. Escuché frustración, enojo y tristeza, en tus palabras. No pude decirte nada, tienes razón para estar así. Te quejabas por estar aguantado, porque no has podido echar adelante como tú esperabas. Lo peor, es que nada ha sido culpa tuya, ¡Nada está en tus manos! El hacer cambios, hasta la fecha, lo tienes que poner en las manos de Dios y esperar. Te confieso que oírte me dolió, me destruyó. Lo más cabrón es que ni yo tengo la solución a tu frustración. Quizás abrazarte para que llores en mi hombro, mientras yo aguanto y te aseguro que todo será mejor; quizás eso sea una solución. 

Me acuerdo que cuando expresaste tu frustración, no estábamos solo. ¡Estabas rodeado de amor! A tu lado una persona, y sin contarme, detrás había otra.  

Es cierto que estabas a punto de comenzar un nuevo reto y vino un virus para aguantar al mundo. Así como es cierto que cuando más feliz estabas vinieron temblores y caíste en miedo por aquellas personas que componen tú hogar. ¡Te admiro! Supiste que hacer para que estuvieran bien. Vamos hablar como tú y yo hablamos, ¡te envidio! Tienes una familia hermosa, ¡no lo dañes! Empezando el año, nada salió como esperabas. Ni para ti, ni para el mundo. 

¡Coge aire, suéltalo y llora! 

Me gustaría prometerte que mañana te llamarán para alzar un nuevo paso, pero no está en mis manos. Si me permites decirte algo ahora, antes de que todo vuelva a la normalidad, vive tu familia. Goza a los tuyos. Ve la situación como un aire antes de que empiecen días llenos de mucho trabajo. Días que serán de abundancia y te harán ser un buen proveedor para los tuyos. No sé de cuánto tiempo hablamos, pero verás que algo mejor viene para ti. 

Me tengo que ir a dormir. Por favor, no mires cuán estancado estás, sino lo que tienes. Me gustaría tener lo que tú, una gran familia. Alguien que aún sabiendo lo que tienes o dejas de tener, te toma de la mano y te promete estar a tu lado solo pidiéndote fidelidad. Así somos, tu vez tu frustración y yo veo tu familia. 

P.S. 
Que tu vida sea cada día más bella. Recuerda que estaré aquí siempre para ti y tú familia. 

¡Te veré triunfar y echar adelante! 

jueves, 13 de junio de 2019

Ni orgullo, ni orgulloso...solo ¡GRACIAS!

Junio es el mes del orgullo LGBTT+. ¡A mí no me felicites! De hecho, siendo reales, aún quedan muchas batallas que dar y muertes por esclarecer antes que celebrar. Muertes de los nuestros; de los que salieron del closet y era razón necesaria para matar. Sin embargo, mi nota no será para eso. Al contrario, esa va ser la razón para decirte "¡no me felicites!". Ya, vamos a olvidarnos de mí como homosexual, voy a darte las gracias a ti.

No, no es a los que forman parte de la comunidad, esta nota no es para ustedes. Le hablo a personas que no miran colores o preferencias, que extienden la mano de corazón.

Cuando usted tiene la capacidad de extender su mano sin mirar un color de piel, género sexual, preferencias sexuales o etnia, usted es grande. Es por eso que te agradezco. Te agradezco a ti que extendiste tus brazos a quien sacaron de la casa por aceptarse y decirle al mundo que es homosexual o lesbiana. Te agradezco porque si no es familia, te conviertes en ella y si eres familia, eres el apoyo necesario.

Amigo que no te molesta un beso, una agarrada de tetilla; amiga que te ríes cuando un homosexual le dice a tu marido: "¡Diablo papi!" y te ríes porque sabes que no es ha manera de faltar respeto, sino que es un relajo y hay mucho respeto; gracias por permitirnos acercarnos a ustedes. Uso ustedes en el vínculo de familia, en el vínculo de su hogar. Gracias porque muchas veces nos ofrecen su casa cuando saben que nos enfrentamos a problemas o situaciones difíciles; no saben lo bien que se siente contar con ustedes. Les digo que no saben porque aunque es fácil ofrecer tu hogar, muchas personas piensan que por ser homosexuales o lesbianas, les faltaremos el respeto, que no niego que existan casos, pero igual ustedes son grandes por estar ahí.

Hay quienes abrazan desde el alma y nosotros, como miembros de la Comunidad LGBTT+, sentimos mayor amor, fuerza y apego hacia ustedes. Por no dejarnos solos, por ser nuestro padre o nuestra madre, ¡mil gracias! Por llevarnos hasta tu familia para que no nos sintiéramos solos, gracias. Por dejarnos contar con ustedes mil veces y si no saben de nosotros, llaman para saber que estamos bien. ¡Gracias! Por eso les damos titulos de madre o padre, aunque sean nuestros maestros/as, consejeros/as...en fin, si decimos que son nuestros padres, ¡lo son y punto! Creo que muchos, dentro de la comunidad, tenemos alguien así. ¡Gracias por como son!

¡Ahora! Daré gracias a los de sangre. A nuestros padres, madres, hermanos/as, en fin... a nuestra familia. Sin importar de que nos dieran la espalda o nos aceptaran con amor genuino, gracias por eso. Igual aprendemos. Aprendemos a contar con quienes nos abrieron sus brazos y a darle la mano cuando necesiten a quienes nos dieron la espalda cuando los necesitamos. Somos familias, y aunque hay quienes son rencorosos, hay quienes estaremos para ustedes sin importar qué daño causaran.

¡Gracias! Gracias a quienes nos dan la oportunidad de ser parte de su diario vivir. ¿Sabes por qué te agradezco tanto? Porque la soledad, más allá del closet, nos abunda en la casa, ante una situación, al terminar una relación, en fin...en muchos momentos, al igual que ustedes. Sin embargo, al contar con gente como ustedes, nos ayudan a no sentirnos solos. Es ocasiones se nos olvida agradecerles, por eso me atreví agradecerles a grupos que todos tenemos.

Más allá de vivir orgulloso por ser homosexual, vivo agradecido por tenerlos en mi vida.
No pido que seamos iguales, ¡solo respeto!
Gracias.