martes, 4 de diciembre de 2018

Luces Fundidas

Llegó Navidad, y a su vez los compartir en familia, con los del trabajo y con amistades; que no falte el menú de arroz con gandules, pastel y lechón -con todo y cuerito-. Lo lindo de esta época son los colores que cogen las casas, la vida que coge la calle cuando decoramos nuestras casas. Dentro de mis gustos, no hay mejor luces que las de colores; pero si te gustan blancas está bien, son tus gustos. Realmente lo malo es tener que ponerlas luego de que se hicieran un desmadre, así como los audífonos cuando los guardamos en el bolsillo. Cuando nos toca montarlas es cuando descubrimos que en Navidad hay dos tipos de "Christmas Spirit", está el que las prueba, las ve fundidas y las tira a la basura, o está el que busca bombilla por bombilla hasta que encuentra la que estaba fundida. ¡Ahora viene lo bueno!

¿Te has puesto a pensar que cada familia es un grupo de luces juntas? Escoge el color que quieras y veras que es cierto. Cada miembro de la familia tiene su luz, pero cuando nos unimos, la pasamos de maravilla. Hay familias grandes, así como luces que traen 200 y familias pequeñas, así como las que traen 10. No importa color, raza, donde residan, etc.; cuando se unen, se pasa bien. 

A lo largo del año perdemos seres queridos, miembros de nuestra familia. Si es porque deciden irse de la Isla o irse a vivir a otro municipio; aún los tenemos y pasan a ser como este segundo paquete de luces que necesitas porque te quedaste corto. ¡Exacto! Sabes que aunque sea en otro paquete, un conector -un viaje, unas horas de camino-, pueden estar juntos. 

No sé ustedes, pero en ocasiones un año utilizamos dos o tres redes de luces para un pino y llega el año siguiente y el pino como que se reduce; o puede crecer. Entonces entendemos que la familia puede que seamos menos los que estemos juntos, como puede que seamos más. Lo bueno es alumbrar y pasarla bien. ¡Sin duda alguna! 

¿Qué pasa con las luces que se funden? ¿Qué pasa con aquellos que se nos mudan al cielo? Todo depende que tipo de ser humano seas. Si eres de los que buscas la fundida o las votas. Ambas son acertadas. Es claro que nunca somos los mismos cuando perdemos un familiar, y que en esta época es cuando más presente están en nuestros pensamientos. 

Hay familias que solo prenden a mitad para esta época. Guardan el dolor y sus lágrimas para otro momento. Sin embargo, si te has puesto a buscar bombilla por bombilla, sabes que si le pones otra, fácilmente puede prender. Esa mano que pone una bombilla nueva a nuestras familias, se llama vida. Puede que sea un hijo, un amigo(a), un relación, inclusive hasta una mascota. Al final la luz nueva, viene para hacernos brillar nuevamente. En estas navidades, celebra con todas las luces y si tienes alguna fundida, recuerda su color siempre.

Para los de aquí y para los de arriba, ¡Feliz Navidad!

martes, 12 de junio de 2018

¡Felicidades Pato!

¿Por qué le puse ese titulo? ¡Fácil! Dentro de la comunidad LGBTT, así nos nombramos; aunque si lo hace alguien de afuera no nos gusta. Nos llamamos así de cariño. Veámoslo como ese insulto que no insulta. Es lo mismo entre las mujeres, y de hecho, usamos el ponka, marica y todos esos insultos que existen, solo para hablar entre nosotros y echar chiste. Es como el “cabron” entre panas.

Algunos tienen coronas, otros son espectadores de un show; algunos estudian y trabajan, otros no hacen nada, otros trabajan o estudian. Hay quienes aún viven en la mentira de que necesitan ser hombres y se tienen que casar, luego ven el daño que se hacen. Hemos pasado por el que nos tiren a la calle, nos den una patada y que vivamos como sea; de ahí llegan las noches de trabajo por hora en la cama y la muerte por una enfermedad. De igual manera están a quienes sacan de su casa y se pone entre cejas y cejas, crecer y ser feliz. Aprendemos a salir adelantes solo.

Las lesbianas es lo mismo, sufren el que las señalen, les inviten a “fantasías con mi esposa” y  las saquen de sus casa; pero nacieron con testiculos en vez de ovarios y lo único que las hace llorar, es un dolor de regla (y cuidado). ¡Felicidades a ti también! A quienes para la sociedad “viven lo mejor de los dos mundos” porque pueden amar a un género sexual o al otro, ¡Felicidades! Este es nuestro mes y ahí que celebrarlo.

Ya estamos a mediados de mes y aún así seguimos celebrando. Celebramos lo que vivimos, lo que hemos pasado. Lo que como sociedad se ha logrado y pedimos justicia por lo que aún no tenemos. Celebramos porque así sonó, cuando estamos juntos.

¡Juntos! La palabra clave. Es clave porque si recordamos el 12 de junio del 2016, en la discoteca Pulse de Orlando, estaban los nuestros juntos. Estaban así porque celebraban la visita de ese amigo/a que después de mucho tiempo, lograron verse; festejaban con su mamá, una noche para bailar música latina. Festejaron la proximidad de una graduación, la alegria de estar juntos. Celebraban el amor de uno por el otro. Hoy, somos nosotros, quienes debemos festejar las vidas de esas 49 personas inocentes, que por ir de jangueo, una persona les quito la vida. Hoy los recordamos en nuestras memorias, en un silencio. Al oír “The Greatest” de Sia o “Aquí” de Kany García, igual les recordaremos siempre.

Aún a dos años se sufre, se pasan operaciones. Tratamos de ponernos de pie y ganamos más seguidores. Como sobreviviente, ahora se disfrutan los segundos aunque estén en una cama viendo Netflix. Se agradece a la vida, porque les permitió un segundo aire. A ti, luchador incansable, ¡Felicidades en tu mes!

Felicidades por lo que somos, por lo que aguantamos y por lo que callamos. Porque hemos tenido que crecer a golpes de la vida, para salir adelante solos. No importa que letra seas dentro de la siglas del LGBTT, ¡Felicidades! Ámate siempre y vive libre, celebra tu libertad y no la cambies o condiciones. Eres importante, eres un gran ser.