jueves, 13 de junio de 2019

Ni orgullo, ni orgulloso...solo ¡GRACIAS!

Junio es el mes del orgullo LGBTT+. ¡A mí no me felicites! De hecho, siendo reales, aún quedan muchas batallas que dar y muertes por esclarecer antes que celebrar. Muertes de los nuestros; de los que salieron del closet y era razón necesaria para matar. Sin embargo, mi nota no será para eso. Al contrario, esa va ser la razón para decirte "¡no me felicites!". Ya, vamos a olvidarnos de mí como homosexual, voy a darte las gracias a ti.

No, no es a los que forman parte de la comunidad, esta nota no es para ustedes. Le hablo a personas que no miran colores o preferencias, que extienden la mano de corazón.

Cuando usted tiene la capacidad de extender su mano sin mirar un color de piel, género sexual, preferencias sexuales o etnia, usted es grande. Es por eso que te agradezco. Te agradezco a ti que extendiste tus brazos a quien sacaron de la casa por aceptarse y decirle al mundo que es homosexual o lesbiana. Te agradezco porque si no es familia, te conviertes en ella y si eres familia, eres el apoyo necesario.

Amigo que no te molesta un beso, una agarrada de tetilla; amiga que te ríes cuando un homosexual le dice a tu marido: "¡Diablo papi!" y te ríes porque sabes que no es ha manera de faltar respeto, sino que es un relajo y hay mucho respeto; gracias por permitirnos acercarnos a ustedes. Uso ustedes en el vínculo de familia, en el vínculo de su hogar. Gracias porque muchas veces nos ofrecen su casa cuando saben que nos enfrentamos a problemas o situaciones difíciles; no saben lo bien que se siente contar con ustedes. Les digo que no saben porque aunque es fácil ofrecer tu hogar, muchas personas piensan que por ser homosexuales o lesbianas, les faltaremos el respeto, que no niego que existan casos, pero igual ustedes son grandes por estar ahí.

Hay quienes abrazan desde el alma y nosotros, como miembros de la Comunidad LGBTT+, sentimos mayor amor, fuerza y apego hacia ustedes. Por no dejarnos solos, por ser nuestro padre o nuestra madre, ¡mil gracias! Por llevarnos hasta tu familia para que no nos sintiéramos solos, gracias. Por dejarnos contar con ustedes mil veces y si no saben de nosotros, llaman para saber que estamos bien. ¡Gracias! Por eso les damos titulos de madre o padre, aunque sean nuestros maestros/as, consejeros/as...en fin, si decimos que son nuestros padres, ¡lo son y punto! Creo que muchos, dentro de la comunidad, tenemos alguien así. ¡Gracias por como son!

¡Ahora! Daré gracias a los de sangre. A nuestros padres, madres, hermanos/as, en fin... a nuestra familia. Sin importar de que nos dieran la espalda o nos aceptaran con amor genuino, gracias por eso. Igual aprendemos. Aprendemos a contar con quienes nos abrieron sus brazos y a darle la mano cuando necesiten a quienes nos dieron la espalda cuando los necesitamos. Somos familias, y aunque hay quienes son rencorosos, hay quienes estaremos para ustedes sin importar qué daño causaran.

¡Gracias! Gracias a quienes nos dan la oportunidad de ser parte de su diario vivir. ¿Sabes por qué te agradezco tanto? Porque la soledad, más allá del closet, nos abunda en la casa, ante una situación, al terminar una relación, en fin...en muchos momentos, al igual que ustedes. Sin embargo, al contar con gente como ustedes, nos ayudan a no sentirnos solos. Es ocasiones se nos olvida agradecerles, por eso me atreví agradecerles a grupos que todos tenemos.

Más allá de vivir orgulloso por ser homosexual, vivo agradecido por tenerlos en mi vida.
No pido que seamos iguales, ¡solo respeto!
Gracias.