4 de octubre del 2024
Estimado Tú,
¡Espero que estés bien! Y lo estás, aunque digas que no. Sabes algo, hoy tome este espacio para escribirte. Yo sé que ya eso no se hace pero, camino a subir al tercer piso, necesitamos recapitular y que veas de todo lo que has sido capaz de hacer. Prometo que seré lo más dulce posible, pues sé que no te gusta leer de ti. Piensa que si alguien lee esta carta, conocerá más sobre quién eres. ¿Empezamos?
Quiero tocar el punto que más te ha dolido, aceptarte. Estuve muy de cerca en tu niñez, y aunque actuabas como si no te doliera, sé cuanto te dolió vivir dentro de un "Tienes que actuar como hombre". ¡Está cabrón! Te vi crecer dentro de un circulo del machismo y la presión de "¡Eres el mayor! Tienes que dar el ejemplo" y claro, no es tu culpa. El desconocimiento, el miedo y el amor por tus hermanos te quitó parte de tu vida. Sé muy bien cuánto deseaste modelar y te quedaste callado porque "¡Esos no son cosas de hombres". De hecho, recuerdo verte bregando con pelos y blowers para copiar a Titi, pero tenías que coger un destornillador de estría o uno de paleta porque "No saben hacer nada de lo que hacen los hombres". Estuve tan cerca de ti en todos y muchos otros momentos, que vi cuando te escondiste en un closet en el Head Star vestido de mujer porque no había ropa de hombre, aunque tú lo que querías era vestirte de mujer. Por eso tuviste un Tonka, ¡eso sí es de hombres!
¿Te acuerdas de esas palabras? ¡Sé que sí! Estoy consciente de todo el daño que le hicieron a aquel niño inocente. Yo creo que tú te acuerdas, porque es algo que aún haces, ¿te acuerdas cuando veías los concursos de belleza? ¡Obvio! Lo fuiste soltando porque "Los hombres la ven solo en traje de baño, lo demás es para las mujeres". ¡Ves cómo te acuerdas!
Sé todo lo que callaste, todo por lo más que has amado y que amas; tus hermanos y tu hermana.
Fuiste creciendo, y aunque aún tenías esas frases que te iban haciendo daño y matándote por dentro. Sin embargo, tenías muchos brazos abiertos. Algunos brazos de ángeles que te veían y ya sabían quién tú eras, aún cuando lo negaras y dijeras que te gustaba "Fulanita". ¡Cabrón! Hablemos de eso. Según tú, te gustaron más nenas que Bad Bunny en su canción de Titi Me Preguntó. ¡So Pendejo! Me río contigo ahora, pero recuerdo que "siempre tienes que tener dos; una para ti y otra para mí". ¡No te culpo!
Demos un poco de Forward al tema y hablemos de ti más grandecito. Cuando ibas creciendo y eras "el orgullo de Don Andrés, por ser varón" y comenzaste a chocar. Sí, a chocar con lo que querías ver, las canciones que querías escuchar y la presión incrementaba porque "¡Tienes que dar ejemplo! ¿Qué van a decir?" ¡Fíjate! Hubieran comentado, total, que no saliste educado, respetuoso y buen ser humano. Digo, al menos se te han dicho y, aunque se te haga difícil oír, tienes que aceptar que es una realidad.
No sé quiero seguir escribiéndote pero, no sé si tendrás el tiempo de leerme. Aquí te mencioné solo unas frases qué, ahora que eres "un hombrecito hecho y derecho" no tienes que tenerlas presentes. Después hablamos de todo lo que dejaste de hacer por mantener una imagen y respetar, aún cuando no faltabas el respeto. Después hablamos, mientras, reflexiona sobre quién fuiste, a Luis Angel que dejas en el segundo piso y ve tras el Luis Angel que debe vivir de aquí en adelante.
Te respeto, te abrazo y deseo que seas libre.
Con mucho amor e ilusión,
Luis Angel Sánchez Sánchez, el Luis que dañaron y puedes hacer crecer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario